domingo, 7 de diciembre de 2008

Cuantos años tienes?

TE INVITO A VER, REFLEXIONAR Y ACTUAR...

Venciendo los gigantes

Esta es una muestra de como la actitud que tomemos puede hacer que seamos personas vencedoras.

jueves, 6 de noviembre de 2008

El crecimiento personal es un proyecto de vida.


Un plan a largo plazo en el cual hay que ir trabajando continuamente. Un sendero de tristes recaídas pero también de muchísimos avances positivos colmados de satisfacciones .
En esta ruta hacia tu crecimiento personal hay tres elementos importantes que harán tu jornada mucho más fácil:
Conciencia o Entendimiento
Mira detenidamente aquello que cruza por tu mente. Presta atención a cuáles son tus preocupaciones y qué las causan. Escucha a tus sentimientos y pregúntate porque sientes esto o lo otro, que te produce ira o miedo.
Es muy importante conocernos. Mirarnos como se mira a otra persona. Analizarnos como se analiza un libro.
Obsérvate y píllate tal vez haciendo cosas que sabes son destructivas, o pensando ideas negativas. A este nivel no es preciso ejecutar ningún cambio, solamente contémplate y nota como reaccionas, como eres. Cuando hagas del estar alerta de ti mismo un hábito, una rutina, entonces el cambio se producirá solo.
Hábitos
La segunda forma para trabajar con tu crecimiento personal es crear buenos hábitos mentales y físicos, por ejemplo:
No dejes que tu mente vague y vague saltando de una idea a otra sin sentido y sin rumbo. Tu mayor riqueza es tu cerebro, no lo dejes suelto por ahí como a un perro vagabundo. Enfócate en ideas concretas, en planes palpables. Toma un libro, concéntrate y lee. Renta una buena película o un documental. Trata de mantener conversaciones interesantes.
Así mismo con tu cuerpo, no lo dejes tirado frente al televisor o sobre la cama. Levántate. Camina. Ve a dar un paseo y toma aire.
Herramientas
La tercera es usar herramientas para reparar tu espíritu y tu mente; por ejemplo:
-Técnicas de relajación: Cierra los ojos, respira profundamente por la nariz y exhala por la nariz. Repítelo por seis veces. Luego abre tus ojos. Inmediatamente vas a notar una hermosa calma interior.
-Técnicas de autoprogramación y afirmaciones: Abajo te presento algunas afirmaciones que las puedes escribir en pequeñas tarjetitas. Lleva estas tarjetitas a donde vayas, sácalas y léelas, repítelas en tu mente o en voz alta durante el día. Ya verás como te sentirás mejor y como tu vida dará un giro positivo.

Hoy voy a ser feliz. Me gusta existir. Mi vida tiene sentido.Me llevo bien con el mundo.

Trata de utilizar estos 3 elementos en provecho de tu crecimiento personal. Empieza a trabajar por tu propio crecimiento personal, poco a poco, hasta que un día te encontrarás con ese hombre o esa mujer que tanto anhelabas ser.

martes, 4 de noviembre de 2008

MUCHAS GRACIAS


EL TALLER DEL PROCESO CREATIVO ES Y SEGUIRA SIENDO UN EXITO.

GRACIAS A TODAS LAS PERSONAS QUE NOS ACOMPAÑARON EL PASADO SABADO 1 DE NOVIEMBRE.

SEGUIREMOS CRECIENDO DE LA MANO DE USTEDES ACOMPAÑANDOLOS Y GUIANDOLOS EN SUS PROCESOS A LA VEZ QUE APRENDEREMOS MUTUAMENTE Y NOS RETROALIMENTAREMOS CADA DIA MAS PARA ASI JUNTOS DISFRUTAR DE LAS BONDADES Y ABUNDANCIAS DEL CREADOR.

QUE DIOS LOS BENDIGA Y DE NUEVO MUCHAS GRACIAS.

martes, 7 de octubre de 2008

"PARA SER UN GRAN CAMPEÓN, DEBES CREER QUE ERES EL MEJOR. SI NO LO ERES, ACTÚA COMO SI LO FUERAS."

Los ganadores creen en lo que desean obtener, no importa cuántos obstáculos se les presenten, ellos siempre creen que pueden lograrlo. Ningún ganador tiene dudas de que podía lograrlo. En los momentos mas duros dentro de su ser siempre tuvieron encendida la llama de la pasión y el convencimiento de que podían hacerlo.Puedes ser un ganador si crees que puedes, lo que determina tu valor no son tus talentos, raza, color, belleza, dinero o inversiones, tu coche o casa o negocio, es tu actitud ante la vida quien te lleva ser un triunfador o no.
Determina cuáles son tus objetivos y si crees que puedes, si realmente lo crees de corazón, entonces nadapodrá detenerte hasta conseguirlo. Debes intentarlo tantas veces como hagan falta, hasta que lo logres. No importa tu pasado, origen o talentos, si lo crees tu pasión te llevará hasta límites insospechados si lo intentas las suficientes veces.
Toma tu deseo y cree en ti, luego sal y haz lo que tengas que hacer para conseguirlo lo mejor que puedas, las veces que hagan falta, hasta que lo hagas realidad. Si no sabes cómo lograrlo busca toda la ayuda, bibliografía y/o servicios que hagan falta. Pero no dejes que nadie ni dada te impida concretar tus sueños.
Tu destino depende sólo de tí.
Que el amor llene tu vida.
¡Da el paso que te llevará a crear la vida que tanto deseas!

20 PASOS ADELANTE

Caminar hacia una mayor realización personal exige que nos ocupemos de conocernos cada día un poco más para conquistar nuestra autonomía para después de entregarnos al mejor amor del que somos capaces consigamos reírnos de nuestros defectos. Como nos permitimos escuchar activamente, aprender con humildad, empezamos a ser más cordiales y organizamos nuestro tiempo respetando el ajeno; cuando sabemos cómo ofrecer de una forma más atractiva lo que somos y hacemos, podemos elegir con más acierto a aquellos de quienes nos rodean. Ratificando o rectificando algunas cosas que sabemos, poniendo nuestra creatividad al servicio de nuestra mejor posesión -que somos nosotros mismos- y darnos cuenta de que el mejor sentido de lo equitativo es intentar igualar hacia arriba aprovechamos cada día de nuestra vida. Trabajamos para terminar con nuestras adicciones condicionantes y nuestro apego a las cosas y personas, corremos riesgos evaluados y negociamos sólo cuando es necesario sin ceder lo que no se quiere y sacándole partido al fracaso. No tememos volver a empezar y tenemos la certeza del resultado final.

Los 20 pasos son entonces:

1. Trabaja en conocerte: se trata de quitarse la cobertura que nos impide vernos, animarse a dejar las máscaras, mostrarnos ante nosotros y los demás tal como somos, asumir la responsabilidad de lo que somos: lo que hacemos y decimos. Tomarnos el tiempo para mirarnos interiormente. Solamente cuando sepamos quiénes somos podremos empezar el trabajo de ser mejores para nosotros mismos y para la humanidad.
2. Decide tu libertad: posibilidad o el derecho de elegir una ( y a veces más de una) de las alternativas que se presentan en un determinado momento. Es la capacidad de elegir dentro de lo posible. Incluye y necesita la honestidad de no calificar como imposible lo que no es, solamente para negar que descartamos las otras opciones por nuestros principios o para nuestra conveniencia. Aceptar que en algunas situaciones donde no podemos elegir son en realidad producto de una elección previa. Ser libres es asumir el costo de nuestras decisiones.
3. Ábrete al amor: no existe la realización personal si no somos capaces de sentirnos amados y de sentir que amamos a alguien, intensa, comprometida y desinteresadamente. Se trata de animarnos a sentir con honestidad verdadero interés por lo que le suceda a otros.
4. Deja fluir la risa: aprender a levantarnos contentos cada mañana. Sonreír a pesar de nuestras limitaciones, reglamentaciones y censuras. Sonreír para actuar con más tino y no para renegar de los problemas o escapar de ellos. La risa es un reconstituyente, analgésico y antiinflamatorio; es una heroína que se enfrenta al desafío de rescatarnos de las prisiones de la cordura y de la coherencia, para volver al hogar de lo espontáneo, el castillo de la ingenuidad y la frescura de la infancia. Aprender a reírse de uno mismo como señal de madurez que muestra que no se necesita ser correcto ni exitoso para estar seguros de nosotros mismos. Hay que sonreír cada vez que podamos y cuando más nos cueste.
5. Aumenta tu capacidad de escuchar: analizar y comprender lo que haya de acuerdo y de desacuerdo con lo que nos dice otra persona. Una de las mejores maneras de enfrentarnos a nuestros aspectos más negativos es darnos cuenta de que somos cómplices de mantenerlos, y para ello es imprescindible aprender a escuchar lo que otros son capaces de ver en nuestras actitudes y lo que son capaces de decirnos de nosotros.
6. Aprende a aprender con humildad: anclados a nuestra soberbia nada puede sernos explicado. Saber lo que sabemos y también todo lo que no sabemos para enriquecernos con el saber de los otros. Aceptar lo mucho que tenemos para aprender y sentir gratitud por aquellos capaces de enseñarnos la parte del camino que no hemos recorrido.
7. Sé cordial siempre: mostrar al exterior y compartir generosamente nuestra sonrisa interna. Que la actitud de “contagiar alegría” adopte la forma de un buen trato al prójimo, incondicional e indiscriminado. Nadie llega lejos sin afecto; nadie ve el horizonte si no consigue relacionarse amorosamente con los que lo rodean; nadie triunfa sin ser amado.
8. Ordena lo interno y lo externo: para llegar al destino y no perder el rumbo hace falta priorizar lo importante sobre lo accesorio; es necesario ser pacientes en nuestras demandas y privilegiar las grandes cosas sobre las menudencias. La clasificación dependerá de nuestra realidad personal teniendo en cuenta que ningún orden es definitivo e inalterable, que la lista depende del momento de nuestra vida y que nuestro propio orden no tiene que coincidir con el de otros.
9. Transfórmate en un buen vendedor: aprender a ofrecer atractivamente lo que cada uno sabe hacer. Hacer llegar al otro la mejor información de lo que somos y sabemos hacer, diferente de ofrecer lo que nos piden.
10. Elige buenas compañías: respetar diferencias y elegir nuestras compañeros de ruta que hemos decidido, hemos sabido conseguir o nos ha tocado vivir. No perdernos a los otros y el placer de compartir por el hecho de no perdernos nada.
11. Actualiza lo que sabes sin prejuicios: revisar, descartar, descubrir, completar y mejorar lo que siempre tuvimos por cierto. Deseosos de aprender cosas nuevas, nos olvidamos de atender la necesidad de estar al día en lo que alguna vez supimos o dominamos.
12. Sé creativo: crear nuevos diseños y actitudes para mejorar los viejos productos, nuevas soluciones a viejos problemas y nuevas respuestas a situaciones imprevistas. Locura es hacer todo el tiempo lo mismo y pretender que el resultado sea diferente. Los hechos siempre tienen algún aspecto nuevo y diferente y, empujados por la curiosidad, acabaríamos buscando respuestas innovadoras y propuestas originales; esto puede no garantizar aciertos, pero asegurará un camino poco rutinario y, por lo tanto, una buena cuota de diversión y un excelente caudal de crecimiento.
13. Aprovecha el tiempo: los hechos significativos llegan a nosotros de múltiples maneras hasta que nos decidimos a aprenderlos y ponerlos en práctica. Sería maravilloso disfrutar siempre de la sorpresa que significa estrenar cada día un nuevo e imprevisible presente; un presente eterno y renovable. Es responsabilidad nuestra invertir cada segundo de nuestro tiempo para conseguir lo mejor para nosotros y para los que amamos. Se trata de vivir el día de hoy sin reproches ni postergaciones.
14. Evita las condiciones y los apegos: es el lastre de lo que no sirve, la carga de lo que no es imprescindible, la tarea de lo que no compensa llevar si comparamos el esfuerzo que supone con el beneficio que ofrece. Somos seres espirituales y todos nuestros deseos terrenales no son más que la sombra que nuestros cuerpos materiales proyectan sobre la tierra. Debemos dejar de correr tras las sombra de nuestro deseo de poseer, de acumular, de tener. Caminar en dirección a la luz y dejar que las cosas que deseamos nos sigan hasta alcanzarnos. Debemos deshacernos de todo tipo de adicciones, cosas, personas, conductas, actitudes, ideologías, de todo lo que verdaderamente no es nuestro.
15. Corre solamente riesgos evaluados: tenemos la necia actitud de arriesgar a veces las cosas más importantes cuidando las menos valiosas, olvidando que éstas sólo sirven para tratar de obtener o conservar aquellas. Confundimos el medio con el fin, el disfrutar con el poseer, el temor con el respeto, la fama con la gloria, la popularidad con la trascendencia y la sumisión con el amor. El mayor de todos los peligros es querer vivir una vida sin correr ningún riesgo; lo importante es animarnos a correrlos y, sobre todo, evaluar los riesgos que corremos. Siempre tenemos mucho por aprender y de quienes aprender; no debemos pretender aprender todo de alguien y hay algunas cosas que es mejor no aprender. Se trata de correr riesgos evaluados y descartar aquellas actitudes y conductas cuya consecuencia posible no alcanza a justificar el riesgo corrido o cuyo máximo beneficio no compense el daño al que nos exponemos.
16. Aprende a negociar lo imprescindible: aprender a negociar solamente en los negocios, en los litigios en los conflictos, en la política si no se logran acuerdos y en la guerra para acercar el camino hacia la paz. En las relaciones no comerciales hay poco que negociar; en la amistad, familia y en la pareja debemos hacer acuerdos y de pronto hacer renuncias que sacrificios. A pesar de todo, la negociación debe primar frente a las imposiciones, violencia, manipulación, mentira o engaños. Habrá de saberse si podemos confiar en aquellos con quienes negociamos, habrá que ofrecerse lo que se puede conceder y no pedir lo que sabemos que no podemos darnos. Sólo es posible y razonable ceder hasta donde nuestra realidad interna o externa nos lo permite, y ser conscientes que el otro está en la misma situación. De no ser posible un acuerdo habrá que aprender a negociar desacuerdos aunque esto signifique una lisa y llana renuncia a algunas de nuestras pretensiones, sin resentimientos ni esperando la revancha. Negociar es aprender a renunciar a un pedacito de lo que deseamos.
17. Iguala sin competir: ojala cambiar la palabra competir por compartir. Hay que diferenciar el significado de la competencia en el sentido de la rivalidad y de la batalla entre varios por ser los mejores, y la competencia en el sentido de volverse competente en lo que cada uno hace. Para recorrer el camino del crecimiento no es necesario vivir controlando lo que los otros hacen o pueden hacer; para esto se necesita trabajo, disciplina y el esmero que se mide por el tiempo que dediquemos a mejorar nuestro potencial; la medida en que nos ocupemos de crecer, explorar, intuir, entrenar y, a partir de ello, aprender a aprender. Debemos ser capaces de aumentar nuestra idoneidad y volvernos más y más competentes pero menos competitivos. No confundir intentar ser la mejor persona que podemos ser con la gozosa vanidad de acariciarse el ego por haberlos derrotado a todos.
18. No temas al fracaso: aprender es la cosecha de recrear lo vivido. Cuando lo más importante es el aprendizaje y el conocimiento, equivocarse será una parte importante y deseable del proceso. La capacidad intuitiva no puede ni debe reemplazar a nuestro intelecto ni a nuestra experiencia.
19. Vuelve a empezar: rescatar de nuestro recorrido anterior el registro de lo aprendido al equivocarnos para intentar encontrar los nuevos errores de este nuevo trayecto.
20. No dudes del resultado final: aprender a confiar en el resultado final, no creernos el menosprecio de otros e intentar rodearnos de mensajes de confianza de afuera, fortalecidos y motivados por la propia y renovada apuesta por nosotros mismos. Se podrá lograr lo que pretendemos si abandonamos la urgencia, si perseveramos congruentemente con el propio deseo siempre y cuando el deseo sea propio y no una necesidad de otros “plantado” en nuestro corazón. Debemos sumar en lo personal, familiar y social el sueño con la actitud, el deseo con el proyecto, la necesidad con la acción, el merecimiento con el trabajo, la paciencia con la decisión de no perder nunca el rumbo, la perseverancia con la creatividad. En los momentos más difíciles y en los que nos invade la sensación de haber perdido el rumbo, la certeza del resultado final es justamente lo que podrá hacernos recuperar la fuerza para hacer y para arriesgar; la motivación para avanzar, para desear, para insistir, para valorar el camino recorrido y para seguir luchando por lo que creemos.

ATRAER LA FORTUNA...

Aquello que llamamos "suerte" depende de nosotros más de lo que creemos. Está en nuestras manos crear las circunstancias para conseguir lo que nos hemos propuesto y saber aprovecharlo.
1. IDENTIFICA CON CLARIDAD TU OBJETIVO. Antes de empezar a crear tu buena suerte, piensa qué es lo que quieres lograr. Así podrás concentrar tus esfuerzos en esa dirección y no perderás tiempo en ideas secundarias.
2. MANTÉN UNA ACTITUD OPTIMISTA. Sé positivo ante la posibilidad de que tus deseos se hagan realidad. Tienes que confiar plenamente en tu capacidad para superar los obstáculos y conseguir lo que te propones.
3. CREA CIRCUNSTANCIAS FAVORABLES. Averigua cuáles son las condiciones para el éxito y trabaja para que se den. Tú eres el responsable de crear la situación para que la buena suerte enraíce y te ofrezca los frutos esperados.
4. TEN EN CUENTA A LOS DEMÁS. Lo que es bueno para los demás también es bueno para tí; las actitudes competitivas son limitadoras. Para atraer la buena suerte, hay que ayudar a que los demás también ganen.
5. DA EL PRIMER PASO HOY MISMO. No esperes a mañana para preparar el terreno que hará brotar la oportunidad. Seguro que hoy puedes hacer algun cosa para fomentar tu buena suerte. Supera la pereza y actúa.
6. PERSEVERA EN LO QUE TE PROPONES. Si ya existen las circunstancias óptimas pero no llega la buena suerte, quizás hayas olvidado algún detalle imprescindible. Asesórate, lee o haz cursos para así crear la mejor situación posible.
7. IMAGINA CON DETALLES AQUELLO QUE DESEAS. De vez en cuando visiona lo que te ilusiona. Imagina cómo te sentirás al conseguir la prosperidad anhelada ¿ Qué visualizas? ¿Hay algo de lo que percibes que te impida estar predispuesto?
8. NO TE DEJES SEDUCIR POR LA VÍA FÁCIL. Cuando el miedo y las dudas te invaden, es fácil pensar que hay maneras más sencillas de prosperar. No te desvíes haciendo trampas y asociándote con personas que te prometen triunfar.
9. DISFRUTA EL CAMINO. Entusiásmate con la espera del éxito y disfruta de tu aprendizaje. Relájate y saborea cada paso, sin prisa pero sin pausa.